domingo, 2 de enero de 2011

Dibujo: La técnica al carbón


No es nada fácil encontrar una palabra para definir “dibujo” ya que abarca un amplio ratio de actividades muy relacionadas entre ellas pero diferentes a la vez.
De manera muy sencilla puede ser definido como marcas o señales hechas en una hoja de papel. Definido de esta manera, es una de las actividades más básicas de toda la humanidad. Este placer que supone el disfrutar de líneas y marcas hechas mediante diversidad de instrumentos es un factor muy importante en todos los dibujos y que da lugar a infinidad de técnicas. Para algunos artistas el dibujo desempeña una función descriptiva, como respuesta directa e inmediata a los estímulos visuales, pero pueden existir diferentes tipos de dibujo: puede un dibujo ser el primer paso de una pintura o también puede ser una obra de arte terminada, pensada y ejecutada como una pintura como sería el caso de la técnica al carbón o dibujo monocromo con lápiz o carbón.
La técnica del carbón es una de las más populares de la gama monocroma ya que fomenta una forma de dibujar atrevida y desinhibida.
El carbón está formado de ramas de madera quemadas, como puedan ser ramas de sauce y se vende en distintos tipos de grosor.
Es una técnica que mancha fácilmente y puede ser fácilmente rectificada borrando.








En el pasado los pintores se preparaban por sí mismos los carboncillos, teniendo en cuenta que de una madera más o menos dura podían obtener un carboncillo más o menos duro.

Los artistas usaban para bosquejar un carboncillo blando (husera) que dejaba bastante traza sobre el papel y que después podía ser retirado fácilmente. Después del fijado, acababan con el carboncillo de avellano, que resultaba ser muy duro por lo que podían utilizarlo para los diferentes y complicados detalles. Este tipo de carboncillo ya no se encuentra en el mercado y ha sido sustituido por el lápiz de carboncillo.
El carboncillo está constituido por delgadas ramas de encina, sauce, brezo o cualquier otra madera ligera y porosa. Es importante que sea seleccionada previamente, que no tenga nudos y que puesta a quemar, sin llegar a la combustión completa, quede carbonizada y convertida en barritas de fino carbón vegetal.
Con el carboncillo se puede realizar diferentes técnicas de dibujo. Al igual que la sanguina, se puede utilizar con técnica mixta: carboncillo y albayalde por ejemplo. Estos dibujos si son oportunamente fijados con productos adecuados, se conservan inalterados durante siglos. El fijador será algo muy importante para utilizar debido a que un dibujo al carbón es poco estable y muy propenso a ensuciarse o borrarse con el simple roce con otro papel o cualquier otro cuerpo. Este fijador está constituido por alcohol y goma arábiga o con otro tipo de resina transparente.
Otro utensilio importante en la técnica del carboncillo será el difumino, que sirve para fundir, difuminar y degradar los trazados y grisados dibujados con lápiz carbón, lápiz de plomo o la sanguina. Un trabajo muy parecido al del difumino lo harán los dedos, pero resulta siempre más cómodo y limpio el uso de difuminos que el de los dedos. Con el difumino pueden además dibujarse trazos débiles o intensos más o menos difusos.
Para que un carboncillo sea de buena calidad hay que tener en cuenta que no debe de tener muchos nudos o retortijones en su madera, como ya lo hemos apuntado anteriormente, ya que la existencia de nudos impediría una fluidez perfecta del trazo. De igual manera el grado de carbonización ha de ajustarse a esa fluidez del trazo, de forma que no surjan en el carboncillo aristas o pequeñas partículas cristalizadas, que puedan rayar y hasta romper la fibra de papel. Es importante tener claro que el carboncillo es exclusivamente carbón vegetal, sin ninguna otra materia.
La goma de borrar es un elemento imprescindible, no tanto por su cualidad de rectificar, sino de construir, porque sirve como elemento que dibuja, ya sea sacando blancos o brillos, recortando formas, vaciando o iluminando, como si al borrar en una zona gris, se pintara realmente con blanco.
Por otro lado, las cretas son una especie de barritas de yeso que se usan en el dibujo al carbón sobre papeles de color, resultando entonces dibujos a tres colores: el rosado del papel, por ejemplo, el negro del lápiz carbón y el blanco de la creta, con el que se dibujan los blancos puros y las luces claras. En cualquier caso la creta interviene de manera muy discreta, con toques finales para animar y realzar el volumen.
Casi se podría decir que el carboncillo fue creado para encajar, estudiando sombras, formas, luces y composición. Las tres condiciones básicas del encajado: rapidez, cálculo mental y observación, encuentran en el carboncillo un método ideal para ser llevado a cabo con toda propiedad.
El lápiz que se utiliza para este tipo de técnica será el denominado lápiz carbón compuesto o también llamado lápiz conté. Este lápiz fue inventado en el siglo pasado por la famosa casa “Conté” de París. Este lápiz de carbón compuesto se sirve, como el lápiz de plomo, de distintos grados de dureza.
La definición de “lápiz carbón compuesto”, viene de que la mina de estos lápices está compuesta de carbón vegetal como materia básica, además de otras materias que aglutinan y estabilizan el carbón, haciendo posible que el trazo sea más intenso y fijo que el proporcionado por el carboncillo.
Sin embargo hay otro tipo de lápiz carbón, muy apreciado en Inglaterra, llamado “especial”, por ser la mina absolutamente de carbón, sin ningún otro ingrediente y especialmente pretensado para hacer más estable el carboncillo.
Es importante distinguir entre dos clases de dibujos, dentro de la generalidad de dibujo al carbón. El dibujo al carboncillo será en el que se utiliza el carboncillo como medio exclusivo, desde el empiece hasta el final de la obra.
En el dibujo al lápiz carbón compuesto, la labor de encajado y valoración previa es llevada a cabo por el carboncillo. Pero la verdadera construcción de la obra corre a cargo del lápiz del carbón compuesto. Además el carboncillo se borrará cuantas veces sea necesario, pero el lápiz de carbón, una vez que se traza una línea, no se podrá borrar de ninguna manera debido a que es demasiado estable y fijo. Por esta misma razón será capaz de proporcionarnos la más extensa y perfecta gama de tonalidades, además de ofrecernos un negro increíblemente intenso.
Entre ambos procedimientos existen entonces una notable diferencia, tanto por lo que respecta a la manera de trabajar, como a la factura y el acabado.
El trazo del carboncillo no es fijo como el del lápiz plomo, debido a que éste lleva grafito, que es una materia grasa que se adhiere al papel. El carboncillo es sólo carbón, que en parte queda hecho polvillo al restregar, dibujar o trazar sobre el papel.
En una obra realizada a carboncillo, las formas vienen dadas por tonos y por luz, ya sea clara u oscura; pero nunca existen líneas que delimiten o que marquen contornos. Existe una necesidad de dibujar al detalle mediante tonos, lo cual exige un trabajo ímprobo y minucioso, basado en dibujar detalles mediante tonos y no mediante líneas.
Hay que tener en cuenta que el carbón es la antesala de la pintura. Proporciona el placer de “llenar rápidamente espacios”, sin el hacer demasiado minucioso de la mina de lápiz de plomo. Pero esto no nos puede llevar a pensar que es una técnica fácil, debido a que, la facilidad de ennegrecer y manchar, en manos de una persona poco experta, puede llevarnos a un final desastroso.


El carboncillo, el lápiz carbón y derivados

El primer material que utilizó el hombre para dibujar fue una rama carbonizada de sauce, de vid o de nogal: el carboncillo. Un medio primitivo usado por los griegos, los romanos, los artistas de la Edad Media y del Renacimiento, con el que proyectaban y dibujaban sus murales. En el siglo XVI, cuando se descubrió el fijador, el carboncillo sobre papel blanco y azulado era el medio favorito de los venecianos Tiziano y Tintoretto, mientras Guercino era un entusiasta del carboncillo bañado con aceite de linaza, con lo que se conseguía un negro más intenso y estable.



El artista de hoy dibuja al carboncillo para proyectar el tema, la iluminación y la composición; para estudios de figura, principalmente de figura desnuda; para proyectos y cartones (bocetos a escala reducida de pinturas murales) y para el dibujo inicial de cuadros al óleo, con la ventaja, en este caso, de que el carboncillo se borra fácilmente pasando un trapo, pero deja una señal tenue que permite rectificar o pintar encima sin dificultad.
El carboncillo se fabrica en bastones de unos 13 a 15 cm por un diámetro que va desde la ramita de 5 mm. a la rama de hasta 1,5 cm. Algunas marcas ofrecen tres gradaciones: blando ' medio y duro.

Derivado del carboncillo, el lápiz carbón, conocido también como lápiz o crayon Conté, está constituido por una mina de carbón vegetal y sustancias aglutinantes protegidas por la madera del lápiz. Se fabrica en tres, cuatro y hasta seis gradaciones, indicadas con números, con letras o con los términos blando, 


Lápiz. Es como un lápiz normal, pero la mina interior es de carbón en vez de grafito.















Barra. En la fotografía siguiente podemos ver barras de carboncillo. Podemos encontrar una gran gama de grosores. Se recomienda usar una barra gruesa para dibujar, ya que si lo afilamos con el lijador obtendremos una gran variedad de grosores.



Lápiz Carboncillo Produce una línea más exacta y negra que el carboncillo. Se utiliza para sombreados intensos.

El proceso de observación y caracterización de los objetos es el ejercicio mental que permite comparar la estructura del conjunto en su forma y proporción en estrecha relación con el espacio.

Lápices bocetadores
Los lapices bocetadores, (sketch) de minas gruesa y densa, son los preferidos para bosquejar y llevara a cabo obras sofisticadas de intensas sombras y sobrios matices monocromaticos. Se elaboran con mezclas de todo tipo de arcillas, carbones, incluso con carbones y grafitos puros. Los hay de carbón vegetal (charcoal), carbón arcilla (carbón) y grafito arcilla; Se fabrican en tonos ligero, medio y oscuro, también se fabrican indicando la dureza, sobre todo, cuando varia la cantidad de arcilla.




Difuminar es degradar el tono del color. Esto lo podemos conseguir de dos formas: con un difumino (los podemos ver en la siguiente fotografía) y con los dedos, ya que al tener nuestra piel su propia grasa, se convierten en buenos difuminadores. En ambos casos, obtendremos, al trabajar el dibujo, una buena cantidad de tonos de grises.
Con los dedos se obtienen mejores tonos, pero imprecisos. Con el difumino se consigue una mayor precisión, llegando a todos los rincones, cosa que el dedo no nos permite. En el curso usaremos ambas técnicas.


En la foto inferior se pueden ver distintos tamaños de difuminos, con un par de ellos basta.



El carboncillo fue el primer medio con el que el hombre comenzó a dibujar. A lo largo de la historia se ha ido adaptando a los diferentes estilos sin más proceso evolutivo que el aportado en la técnica a la hora de su uso por los diferentes artistas.
Hasta el siglo XVI no se descubrió el fijador; este sencillo avance técnico supuso que el carboncillo dejara de ser un medio dibujantico efímero, para consolidarse, a manos de maestros como Tinterito o Tiziano, como uno de los medios de dibujo más nobles.
En la actualidad el carboncillo continúa siendo el principal medio de estudio en las escuelas de Bellas Artes,
Pero, paralelamente a este medio, existen también otros sistemas de dibujo compatibles con esta técnica; entre ellos están la sanguina y los lápices de carbón.


La técnica del dibujo al carboncillo es aquella que emplea el carboncillo o carbonilla para su ejecución. La carbonilla es una barra de carbón de origen vegetal que se utiliza para dibujar. Es un pigmento no graso, por tanto no tiene buena fijación al papel.

El carboncillo permite la realización de una extensa gama de tonos que abarcan desde los mas sutiles grises a los negros mas profundos. Proveniente de la madera carbonizado del bonetero, su polvo es muy inestable; esto representa una gran cualidad, es muy fácilmente manipulable y permite la realización de degradados tonales con un simple frotado de dedo, trapo o difumino.
La técnica del carboncillo puede llegar a ser muy amplia y recopila gran parte del resto de las técnicas de dibujo.

El carboncillo o carbonilla es un medio ideal para dibujar con rapidez y eficacia. Es una barra de carbón vegetal que se utiliza para dibujar. Este instrumento ofrece un pigmento no graso que resulta más sucio y menos adherente al papel. Estas características son positivas ya que permite una fácil difuminación y el borrado, lo que lo hace ideal para el estudio de luces y sombras, del cuerpo humano, de la composición.
Esta técnica nos permite mediante el simple trazado del contorno de la figura y un par de manchas que se correspondan con la sombra propia y la proyectada, conseguir la representación de una figura geométrica.
El difuminado de manchas nos permite dar volumen a las piezas. Dicho difuminado puede hacerse con el dedo.
Para aclarar las zonas iluminadas se resta color pasando el dedo limpio o un paño limpio. Para reforzar el blanco tenemos la Creta blanca, que se aplica sobre las zonas que deseamos aclarar bien.

Cómo dibujar al carboncillo:

Para dibujar con esta técnica necesitamos barras de carbonilla de distintos grosores. Para detalles que necesiten mayor intensidad, utilizaremos un lápiz conté, que es como un carboncillo artificial que posee una mayor adherencia, por lo que, además de ofrecer un color más negro, mancha menos al pintar.
Otro elemento indispensable para el dibujo a carbonilla es el difumino, que es una barra de papel concentrado con forma de lápiz que se utiliza para suavizar las líneas y difuminar las sombras. También se utilizan para este procedimiento, la goma de miga de pan (que se amasa como plastilina), trapos y esponja.
Cuando se dibuja al carboncillo, no se puede mezclar el lápiz común, pues este es un pigmento graso incompatible con el carbón.
Para esta técnica debemos usar soporte de papel especial para carboncillo, que es un papel con una textura especial que permite la fijación del carbón a su superficie.
El dibujo a carboncillo es un dibujo de grandes dimensiones, pues la técnica no permite los detalles, pues la carbonilla no tiene punta. Por tanto, el trazo es algo más tosco y menos preciso.
Para finalizar el trabajo se debe utilizar un spray fijador especial para carboncillo, que actúa como pegamento para el pigmento, evitando que se difumine.

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Retrato técnica

El retrato es a menudo uno de los principales motivos de dibujo; de hecho pocos artistas se han resistido en algún momento a realizar un retrato con tan solo un lápiz y un papel, Captar el rostro y la personalidad del retratado requiere un completo conocimiento de la técnica del dibujo y de la representación de los rasgos en proporción de unos con otros.
De todas maneras, no se puede hablar de un único sistema de trabajo a la hora de plantear retrato; existen retratos de marcado carácter académico y otros libres y espontáneos, con el denominador común de que tanto un estilo como otro se sirven del dibujo como base.

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Nada es tan liberador para una artista –o aspirante a artista- que una buena luz, varios pliegos de papel para dibujar de textura media y un puñado de suaves, “moderadamente negros”, carboncillos. Hay algo natural, básico y elemental al trabajar con carboncillo.
Tal vez cuando alguno de nuestros ancestros tomó un terrón de carboncillo de las cenizas del fuego comunal y dibujo el primer dibujo al carboncillo en el muro de una caverna, ella o el, provoco una fantástica transformación que ha vibrado por los siglos hasta el presente.
Otros medios –óleos, pastel, acrílicos, acuarelas, etc.- todos han cambiado al pasar de los siglos, pero el carboncillo a permanecido simplemente carboncillo, una impura forma del elemental carbón que proviene de la madera quemada a bajos niveles de oxigeno. ¿Cómo no podríamos ser todos atraídos por esta herramienta de artista?
El carboncillo como medio es rápido, directo y sensitivo. Es por una buena razón que al comienzo los estudiantes de arte son animados a dibujar con carboncillo para practicar el fluir de la línea, contornos, matiz, luz y sombra, y énfasis. El osado y frecuente uso del carboncillo es la mejor manera para que un nuevo artista encuentre su técnica personal y único estilo.
El carboncillo es e menos inhibidor de los medios para dibujar. Puede usarse para producir prominentes y fluidas líneas, una amplia gama de texturas, y lograr sutiles matices también.
Las tres técnicas básicas de dibujo pueden ser practicadas usando carboncillo: dibujo de contorno, dibujo gestual y dibujo de volumen.
El dibujo de contornos, o el dibujo de las líneas externas de diversa delgadez para definir un sujeto y expresar las sombras y bríos. Tiene su equivalente en el Arte Chino de pintura con tinta y brocha.
El dibujo gestual, o “garabateo”, para expresar movimiento y emoción, es el más pintoresco acercamiento y una buena forma de calentamiento para trabajar con pasteles y óleos.
El dibujo de volumen, que consiste casi enteramente en la producción de matices con efecto claroscuro, sin emplear líneas excepto cuando se usa la técnica del esbozo para mostrar textura. Este es un excelente calentamiento para la pintura de acuarela.
Probablemente debido a su disponibilidad, versatilidad y bajo costo, el carboncillo se convirtió en la práctica el medio más comúnmente utilizado a lo largo de las épocas y el mundo por todos los grandes artistas de su tiempo, siempre encontrados en sus cuadernos de croquis pero raramente visto en una pieza de arte terminada.
El arte moderno ha abrazado el carboncillo como un medio popular para realizar pinturas y dibujos. Los retratos al carboncillo son especialmente efectivos a la hora de captar el carácter y las sutiles expresiones del sujeto.
Reproducciones de dibujos y pinturas la carboncillo de artista famosos se han vuelto muy admirables, y valorables, obras de arte en todo su derecho; el cuaderno de croquis de Leonardo da Vinci por ejemplo.
Pinturas o retratos al carboncillo, originales o reproducciones, son extremadamente durables una vez que se han montado debajo de un vidrio, rociados con un fijador o fina laca.
Una muy intrigante y único regalos sería ordenar una retrato de una fotografía formal para ser reproducido como un original retrato al carboncillo











El retrato atiende a unas medidas determinadas como aproximación al encaje en el papel. Al igual que cualquier cuestión que se represente, el rostro, del mismo modo que los rasgos o la forma de la cabeza o el tronco, se puede llegar a entender como una combinación de formas geométricas, a través de las cuales se concreta una síntesis sobre el papel.
Las formas esenciales son siempre las mismas: un ovalo, un cono, un cilindro y un cubo. A partir de dichas formas, los rasgos se han de situar y concretar, dependiendo el parecido de la capacidad de observación y del oficio del artista.


                                                                    Fernando Botero








Sergio Garval



Nace en Guadalajara, Jalisco el 13 de junio de 1968

Egresado de la carrera de Artes 1987-1992. Escuela de  Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara, México.
Curso avanzado de pintura, impartido por el maestro Luis Nishizawa, Museo del Pueblo, Guanajuato. Noviembre de 1997.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   
Summer Studio Residency New York, School of Visual Arts, New York, New York, USA. Julio de 1999.

DOCENCIA:
1993 - 1994   Profesor de dibujo al natural. Primer año de la carrera de Artes Plásticas, Instituto Cultural Cabañas.
1994- 1995    Profesor de dibujo al natural.  Segundo año de la carrera de Artes plásticas, Instituto  Cultural Cabañas.












                           
Petrus Henricus Boots

 Es un artista nacido en 1959 en Alkmaar, Holanda, emigrado en 1966 a Ontario, Canadá. He escogido para mostraros sus trabajos en carbón, en su página podéis ver más en diferentes técnicas.

                                                                    Clic para ampliar.





                                                      http://www.petrusboots.com/


Elia Verano


http://eliaverano.artelista.com/

35 años como dibujante Hiperrealista especializada en el rostro humano, autodidacta.
En 1995 comencé a hacer una colección de rostros famosos, que ahora llega a los 21.
 En 2003, Una colección de perfiles, ojos y bocas de famosos, de un tamaño aproximado de postal, que ahora haciende a 58 unidades,
 Exposiciones:
20 a 22 de Agosto 2003, Cámara de Comercio de Guadalajara
 25 de Agosto 2003, Casa de Descanso “Concepción J. De Medina Ascencio con motivo de la semana del Anciano
2 de Noviembre 2003, Concurso tema “La Muerte”, obteniendo en este el 2do. Lugar . 15 de Febrero 2004, Concurso tema “El Amor y La Amistad”, obteniendo el 4º. Lugar. .
10 de Mayo 2004, Concurso tema "La Madre", obteniendo el 1er. Lugar.
 El arte en todas sus facetas ha sido el motor y la alegría en mi vida, crear un poco de lo que veo es un placer, y disfrutar de admirar y elogiar a artistas que crean obras maravillosas.  También disfruto del arte del cine, que ha sido uno de mis mayores placeres, la música, y sobre todo de la obra de Dios, sus criaturas y la naturaleza, que es de ahí donde nos inspiramos los artistas.


                                                              Elia Verano y su Hijo

Elia Verano es una mujer que se apasiona con la música, violín sobre todo, leyendo poemas y cuentos o viendo cine artístico. El Arte es el rocío que da vida a su espíritu y su aspiración es realizarse como artista, tanto en el área literaria como la pictórica, plasmar sus sentimientos en sus creaciones y mostrar al mundo un mensaje de arte y belleza. Con un trazo decidido, Elia nos deja una serie de dibujos donde lo más difícil se hace fácil en sus manos, donde los ojos te miran directamente y los personajes cobran vida propia. También podemos ver su obra en su blog, así como en Artistas de la Tierra, en snips y en Agregarte. Gracias Elia.























                                         Linda Huber.


Linda Huber nació en 1958, reside en Middlesburgh, Nueva York (EEUU). Se especializó en dibujos con lapiz de grafito. Según ella misma cuenta: "El arte del dibujo con lápiz ha sido una parte importante de mi vida desde hace más de 30 años. Soy una artista autodidacta y que a través los años ha luchado por darle el mayor realismo a cada dibujo, utilizando únicamente lápices de grafito. Los detalles son la clave para aportar realismo, también es muy importante la paciencia, centrando la tarea sobre pequeñas áreas y trabajandola hasta lograr el maximo realismo, para luego sí pasar a otra area, en una técnica que yo misma desarrollé. El retrato es uno de mis favoritos debido a los rasgos que pueden ser plasmados en el papel, y porque la captura de una personalidad única e irrepetible es siempre un reto muy gratificant
                                                                                










                                                                       
                                                                       




2 comentarios:

  1. TRABAJOS MUY EXCELENTES,FELICITACIONES Y SIGAN ADELANTE,LA PRACTICA HACE EL MAESTRO----

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